Si agrupamos los juegos que combinan en proporciones variables habilidad y suerte, veremos que hay tres categorías posibles:
Aquellos que son puro azar.
En la categoría puro azar entran, por ejemplo, la lotería y la ruleta. Para ganar en la ruleta hay que tener suerte, la destreza no cuenta para nada. Lo mismo sucede con la lotería. No hay estrategias posibles, dar con el número ganador es absolutamente ajeno a nuestra voluntad, raciocinio e intuición. Sin embargo, hay personas que realmente creen que se pueden predecir, aunque sea íntimamente, los números que van a salir, ya sea apelando a eventos anteriores (un número que ya salió) o a cuestiones tales como lo que simboliza cada número en los sueños, como sucede, por ejemplo, con la quiniela.
Los que son pura habilidad.
Entre tos juegos de habilidad, se halla el ajedrez. Quien ha aprendido y jugado al ajedrez rápidamente cae en la cuenta do que hay jugadores que son mejores y otros peores. A los definitivamente mejores, sólo podrá ganarles elevando su nivel, Asimismo, los peores, deberán recorrer el camino que ya ha transitado, para poder ganarle. Si bien hay azar, como en todos los órdenes de la vida, esta vez el componente aleatorio es casi inexistente. No abrigamos esperanza alguna de vencer a un maestro en una tarde de suerte.
Los que tienen partes de ambos.
Finalmente, están los juegos que combinan en proporción variable azar y habilidad. El póker se encuentra en esta categoría. El truco también. De modo que mucho de lo que se diga en este capítulo puede ser aplicado al póker tanto como a otros juegos.
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Etiquetas: ajedrez, azar, habilidad, juegos, jugadores, lotería, Poker, ruleta, suerte, truco
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